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Entre los costes principales de una boda, el mayor es, sin duda alguna, el alquiler del espacio, junto al banquete de bodas. Una finca de bodas que cuente con un catering propio resuelve este tema requiriendo una cantidad mínima por comensal, que suele rondar los 100-130€. Teniendo en cuenta que la media de invitados en España ronda los 130, estaríamos hablando de que los novios deberán aportar a la finca, por adelantado, una suma importante de dinero.

No se trata de una cantidad pequeña, por lo que debemos saber bien de qué depende y la calidad del servicio que debemos esperar a cambio.

Finca de bodas en Madrid

Especialmente a la hora de celebrar una boda en la capital, el presupuesto puede salir disparado si no contamos con un baremos de gasto medio y algunos datos que nos permitirán negociar y que te dejamos a continuación.

Número de invitados

Aunque durante las épocas de bonanza en España podíamos asistir a bodas de incluso 500 invitados, la verdad es que a día de hoy la cifra se acerca más a la de otros países europeos. Podríamos decir que la media de invitados para una boda típica en España, ronda los 130.

Lugar de la celebración: finca de bodas

Cada finca de bodas o salón de bodas funciona de manera diferente. Aunque sí que es verdad que podríamos dividirlas en dos aspectos principales a la hora de calcular el precio de alquiler de la finca: las que cuentan con catering propio y las que no.

De esta manera, las que sí disponen de su propio servicio de catering, suelen incluir los valores de alquiler de la finca dentro del precio de menú por comensal. No pasa lo mismo con las que deben subcontratar el catering, que añadirán a la factura un valor específico para el alquiler de la finca. Además, a la hora de negociar este precio, es conveniente preguntar si incluye o no la barra libre, que puede ascender a 5-10 euros por persona.

Sea como sea y para establecer unos baremos, el alquiler de una finca de bodas, junto al servicio de catering para cerca de 130 personas, suele rondar los 20.000€

Época del año o temporada

La temporada del año en la que decidáis casaros puede llegar a abaratar mucho el coste de una boda. Casarse en viernes y en temporada baja (octubre-abril) puede llegar a constituir más de un 20% de ahorro frente a una boda en sábado en pleno julio. Además, muchas fincas suelen tener algún tipo de promoción para estas temporadas menos concurridas, que disminuirán el presupuesto total de la boda.

Estilo de la boda

Un estilo para cada pareja. Existen todo tipo de temáticas para una ceremonia tan importante: ibicenca, urbanita, vintage… El estilo de la boda marcará la decoración del espacio, uno de los aspectos importantes a tener en cuenta para determinar el presupuesto nupcial.

No es casualidad que las bodas de temática campestre y rural se encuentren entre las tendencias de las últimas temporadas. Este estilo te permitirá ajustarte a una decoración austera pero acogedora.

Así mismo, por celebrar la boda y cóctel al aire libre o dentro del salón incurriréis en gastos diferentes. Esta es una opción que solo lugares como una finca de bodas ofrecen. Siempre es bueno tenerlo en cuenta para poder cerrar la boda en una cifra aceptable.

Cubierto por invitado en una finca de bodas

Normalmente, cada finca establece un precio por menú. Para asegurarnos la calidad, digamos que este varía habitualmente entre 90-150€ por comensal. De esta manera, con un precio medio de menú, y contando con los 130 invitados de media, podemos hacernos una idea de un presupuesto estándar para al banquete, que rondaría los 15.500€.
Cabe recordar que algunos menús de boda no incluyen el alquiler del espacio o la barra libre y es necesario tenerlo en cuenta. Lo mismo ocurre con la tarta nupcial, que no está incluida en algunos catering y puede ascender hasta 150€ por piso.